jueves, abril 27

The story that Javier Cercas didn't include in his Soldados de Salamina

Siempre es un motivo de orgullo -que jamás había experimentado- el hecho de que un compañero anónimo se interese por algún trabajo personal y pida tu permiso para su traducción. Agradezco profundamente el trabajo de Richard Blazek así como la labor e iniciativa de su web http://www.zenitservices.com/.

La historia que jamás incluyó Javier Cercas en Soldados de Salamina

War is a mirror which reflects the hidden and wicked face of mankind. War is destruction, death, annihilation and suffering. Wherever there is a war, the repercussions and consequences are the same: silence of those fallen in battle and the desperate mourning of the families embracing the lifeless bodies of their sons, fathers, brothers...


In spite of this, in the midst of the nightmare of blood and hate that we call war, armed conflicts involve actions, events and moments that bring hope to our hearts. There are always anonymous combatants from one side or the other who put their own lives at risk with the aim of helping, saving or hiding some other person who would otherwise be shot, killed or tortured.


A few days ago I heard one of these stories on Cadena Ser (Spanish news and broadcasting organization). A woman called the radio station and talked in a crisp and halting voice. She told the story of her grandfather who was a Republican town mayor during the Spanish civil war, and who had been transporting arms to the local front at Talavera de la Reina throughout this battle. After this battle had finished he was on his way back to his village; old, tired, anxious to embrace and kiss his family, heartily sick of the blood and the brutality... In order to speed his journey, which would otherwise have been on foot, he was picked up by a truck which was carrying some “peasants” who happened to belong to the National side.


The soldiers who were supporting Franco were celebrating their victory at the tops of their voices. They were singing, shouting and making fun of all the Republican bodies that lay on the ground, abandoned and bloody. And from insults, they went to to actions. They demanded that the depressed and retiring town mayor kiss their crucifixes, one of the symbols of Franco. When the mayor objected they began to think of vengeance. They talked about getting the mayor drunk by force, and as the truck crossed the river Tajo, they would push him out into the void and so get rid of him.


However, one of the National soldiers who was also travelling in the truck interceded in favour of the mayor in a clear, loud and authoritative voice, saying, “We picked up this man in order to return his to his house”. Everyone fell silent and the wicked idea of killing him evaporated. The Republican mayor was saved to silently and tearfully embrace his family in the warmth of his house.


The slight man who saved the Republican mayor from an unjust and unfair death has been anonymous all these years. But the woman who called the radio station said that her grandfather had told her that his name was Paco Cercas, the grandfather of the well known author, Javier Cercas.


The team at Cadena Ser immediately contacted the Catalan writer who was in his car coming back from a presentation. His emotion and evident joy moved the hearts of all who were listening to the programme.


That lovely story, which Javier Cercas never included in his successful novel, the Soldiers of Salamis (Soldados de Salamina), affected me greatly. It was like a tonic that renewed my strength to continue with my thesis. And I continue my work, convinced that hundreds of stories like that of Cercas remain, still waiting to be discovered, and which makes my effort worthwhile.


Juan José Payá Rico (born May 1983). Student of Journalism. Weekend sports writer in the “Información” newspaper of Alicante since 2004. Senior writer in the magazine “Panorama en Azul” produced under the auspices of the Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) since 2005. Editorial writer on historic and literary subjects. Currently engrossed in the preparation of his doctoral thesis on the Civil War in the Bajo Vinalopó (“La Guerra Civil en el Bajo Vinalopó”) in which he is trying to rescue the names of all the participants of both sides from oblivion.

El Stanbrook

El barco Stanbrook, hasta los topes de pasajeros republicanos
Acabo de finalizar la lectura de “Los náufragos del Stanbrook” de Rafael Torres. Una obra que versa sobre aquel barco inglés que salvó a miles de republicanos que esperaban en Alicante una salida hacia el exilio, la salvación, la muerte...

Este libro que ofrece más metáforas e imágenes de los acontecimientos que detalles históricos de lo acontecido me ha hecho recordar las historias de mi abuelo que, por aquel tiempo, era un niño de apenas seis o siete años de un pequeño pueblo llamado La Romana. Me contaba cómo vislumbraba por los caminos que iban a parar a Alicante, cada minuto, cada segundo, coches repletos de familias enteras con los rostros desolados, con niños llorando, cargados hasta los topes de enseres y maletas.

Mi abuelo, que no paraba de preguntarse qué estaba ocurriendo, se percató cuando cruzó su mirada con la de un amigo, metido en aquellos coches que “parecían desmontarse de un momento a otro” hasta que escuchó aquellas palabras que no olvidaría en su vida: “Me voy con el último barco que sale de Alicante. Hay que darse prisa!!!”.

Aquel barco inglés finalmente partió una noche de marzo de 1939. Sobrevivió a los ataques y bombardeos de la naves fascistas y los submarinos italianos. Más de dos mil personas embarcaron con una sola maleta y abandonando a su suerte los secretos de toda una vida en las aguas de Alicante. Alcanzaron las tierras de Orán y mi abuelo jamás volvió a tener noticias de su amigo. Pese a todo, mi abuelo esboza una sonrisa cuando le pregunto si cree que aún estará vivo, porque toda la familia de su amigo logró salvarse de las balas fascistas y la feroz represión que sufrió la población durante muchos años...

miércoles, abril 19

La relación Mario Vargas LLosa-Azorín

Mario Vargas Llosa en su visita al Museo Azorín de Monóvar en 1993

En 1905, con motivo del III centenario de nuestra obra más universal, El Quijote, el director del diario El Imparcial y padre de nuestro filósofo más influyente, José Ortega Munilla, encargó al escritor de Monóvar José Martínez Ruiz, Azorín, una serie de escritos y le dio instrucciones sobre el viaje que tendría que emprender por la Mancha.

Tras sugerirle la ruta a seguir, abrió un cajón, sacó un revólver y lo puso en manos del reportero: “No lo extrañe usted, no sabemos lo que puede pasar. Va usted a viajar solo por campos y montañas. Y ahí tiene usted ese chisme, por lo que pueda tronar”.

Cien años después, junto al IV centenario de la novela más conocida de Cervantes, celebramos la publicación de La Ruta de Don Quijote. Una recopilación de artículos y crónicas escritas por Azorín para el periódico de la familia Gasset, sin hacer uso del arma prestada, sobre los pueblos y paisajes protagonistas de las andanzas del caballero Alonso Quijano y su escudero Sancho Panza.

En todo este tiempo, sobre halagos en torno a la obra azoriniana, se han agolpado unos tantos. Entre ellos, cabe destacar el del premio Cervantes, Mario Vargas Llosa, cuando incluyó una disertación en su discurso de ingreso en la Real Academia Española en 1996 que dice: “La Ruta de don Quijote, de Azorín, es uno de los más hechiceros libros que he leído. Aunque hubiera sido el único que escribió, él sólo bastaría para hacer de Azorín uno de los más elegantes artesanos de nuestra lengua”.

Era el primer libro que leía el autor peruano sobre el periodista y escritor monovero y, desde entonces, siempre guarda un libro de Azorín en su mesilla de noche según reconoció el autor de La ciudad y los perros en su visita a Monóvar en 1993.

martes, abril 18

Tierra y libertad

Fotograma de la película Tierra y Libertad
La película Tierra y libertad (dentro de la escasa producción audiovisual dedicada a la Guerra Civil Española) refleja con gran precisión la división entre el bando republicano –socialistas, anarquistas y comunistas- que derivó en la derrota del conflicto civil ante los fascistas liderados por el general Franco. Detalles que también incluye el periodista George Orwell en su ostentosa obra “Homenaje a Cataluña” que recomiendo a todo aquel que desee conocer de forma sencilla y de fácil comprensión los entresijos más importantes de nuestra guerra incivil. Aquella que nos dividió, mató y nos convirtió en seres más cercanos al horror que a la humanidad.

Esta película, como decía, aborda unos argumentos interesantes que, en definitiva, compusieron aquella triste realidad que se inició en 1936. Sin embargo, Tierra y libertad vuelve a poner de manifiesto que la neutralidad, en estos tiempos que corren, es más bien un don divino que una ética profesional adquirida de forma natural. Porque Tierra y libertad carece de esa práctica que, por desgracia, viene a ser habitual en los medios de comunicación. Se trata, como digo, de las dos malditas posturas que siempre hacen acto de presencia: los buenos o los malos. ¿Pero quiénes son los buenos y los malos? ¿Alguien, con un mínimo de independencia, me lo podría aclarar?

En la Guerra Civil no hubieron buenos ni malos. Porque todos mataron por igual. Y no cesaré de repetirlo. Lo dije en la visión del último documental, rodado en Albacete y expuesto en la universidad, sobre unos republicanos fusilados por fascistas. Aquella interpretación periodística estaba marcada por una falta de neutralidad indudable. Lo dije aquel día como lo repito con cada libro de Pío Moa. Ese historiador que pasa por reinterpretar la historia a gusto y semejanza de viejos fascistas con ganas siempre de revancha.

viernes, abril 14

Reflexiones periodísticas de Azorín

El retrato más conocido de Azorín en su senectud

El arte del periodista es el de saber contar. El de saber narrar los hechos, y el explicar las frases, los matices, los pormenores de un problema político o social. Y esa explicación- con su jerarquía de tonos y de valores- también es contar, relatar. ¡Qué difícil es contar lo que se ve! ¡Y qué difícil el poner una cosa detrás de otra! Difícil es relatar lo que no se ha visto nunca; pero más difícil es contar lo que se está viendo todos los días.

¿Habrá una profesión más desamparada y dura que la del periodista? Un médico, un abogado, un ingeniero, llegan en España al máximum de la reputación y son ricos. Un periodista está escribiendo treinta años, alcanza el grado supremo de la popularidad, es considerado, admirado, y no logra vivir con holgura. La zozobra, la inquietud, la perspectiva de un final infortunado pesan sobre la vida del periodista siempre.

lunes, abril 10

El amor en Miguel Hernández

Miguel Hernández, en el conocido retrato ralizado por Buero Vallejo días atrás a su muerte

Hasta el día de su fallecimiento, en 1986, Josefina Manresa (la viuda de Miguel Hernández) luchó contra todas las calumnias de biógrafos e investigadores interesados que únicamente pretendían el morbo y la controversia como fuente de dinero. Halagó, corrigió y calló según correspondía, a expensas del tiempo, ya tocase en los años finales del siglo XX o bien, cincuenta atrás, cuando los ejemplares del poeta quedaban apartados en las esquinas de alguna librería, sobre una vieja caja de cartón en la que colgaba la etiqueta de “obras republicanas”.

Pero toda defensa conlleva un peligro que debe eliminarse –los propios-, que la eterna compañera del poeta no pudo limar. Josefina Manresa siempre negó de forma explícita, la posibilidad de que otras mujeres hubieran sido motivo de sus versos o merecedoras de un espacio en la vida de su marido, Miguel Hernández.

Su primer y alocado amor de juventud, brota cuando le delatan el temblor de sus manos y la rojez de sus pómulos, en su Orihuela natal, y contempla a aquella muchacha llamada Carmen Samper Reig, que le rechazó porque “tenía ojos de loco, como si quisieran salirse de sus órbitas”. Un tiempo después, se produce su marcha a la capital. Las epístolas iniciales a su llegada a Madrid van dirigidas a Josefina, hasta que la distancia se convierte en un muro infranqueable y el tiempo mata los recuerdos.

Entre las numerosas hipótesis de esta causa que sostienen los estudiosos, la más evidente: la pura y electrizante atracción entre el poeta y Maruja Mallo. Ella era una pintora de indudable valor, con prestigiosas colaboraciones en la Revista de Occidente, sus decoraciones para el teatro de Rafael Alberti o sus exposiciones en la ciudad de las luces. Él, un poeta que venía de la naturaleza cargado de versos. Porque la poesía es siempre un acto de amor como de liberación, ya que nada nos libera tanto como amar.

Gracias a las reconstrucciones que nos sirven otros intelectuales de la época, conocemos sus escarceos bajo los puentes, sus salidas por las afueras de Madrid y sus noches recostados en los trigales, contando juntos las estrellas. Tras el rechazo de la pintora gallega, Miguel se sumergió en los amores efímeros de María Zambrano y María Cegarra. Y es que Miguel Hernández era creyente. Y creyó siempre en lo mismo, en el rayo que no cesa y en el amor que no acaba.

viernes, abril 7

¿Y qué es ser escritor? Un oficio muy jodido

¿Y qué es ser escritor? Pues un oficio muy jodido.
Mario Vargas Llosa es uno de los escritores más reconocidos en todo el mundo
Todo el mundo puede mirar la realidad, pero existe poca gente que la ve. Me explico. El artista no es el que vuelve visible lo invisible (este es un romanticismo caduco); el artista es el que vuelve visible lo que ya es visible y todo el mundo mira y nadie sabe o quiere ver. Lo que, normalmente, suele ocurrir y nadie quiere ver. (Como los atentados de Irak).

Vale, vale, amigos, vuelvo a las andadas e intentaré ser más explícito. Quiero decir que la gente normal padece o disfruta la realidad, pero no puede hacer nada con ella, mientras que el escritor sí puede, porque su oficio consiste en convertir la realidad en sentido, aunque ese sentido sea ilusorio; es decir, puede convertirla en belleza, y esa belleza o ese sentido son su escudo ante la vida. ¿Mejor ahora?

Lo que digo es que el escritor es un chiflado que tiene la obligación o el privilegio dudoso de ver la realidad, y por eso, cuando un escritor deja de escribir acaba matándose, porque no ha sabido quitarse el vicio de ver la realidad y ya no tiene un escudo con que protegerse contra la vida. Por eso se mató Hemingway. Y por eso cuando uno es escritor ya no puede dejar de serlo, a no ser que decida jugársela. Lo dicho: un oficio muy jodido.

jueves, abril 6

Una reflexión de Ortega y Gasset

“SER DE IZQUIERDAS ES, COMO SER DE LA DERECHA, UNA DE LAS INFINITAS MANERAS QUE EL HOMBRE PUEDE ELEGIR PARA SER UN IMBÉCIL: AMBAS, EN EFECTO, SON FORMAS DE LA HEMIPLEJÍA MORAL
El filósofo español más influyente de todos los tiempos, Ortega y Gasset
La frase del filósofo Ortega y Gasset (La rebelión de las masas) la encontré en mi etapa de mayor escepticismo político. Por entonces, me manifestaba con mis compañeros de clase cortando las calles de Elche ante la inminente guerra ilegal de Irak y, por otro lado, me empapaba en casa de los múltiples casos de corrupción, asesinatos de los GAL y otros tantos de Felipe González, Alfonso Guerra y más ladrones que no merece la pena ni recordar.

La encontré y, hoy, la comparto con todos vosotros. Invitando a la reflexión. ¿Merecen realmente nuestro voto de confianza esos políticos que se adueñan tramposamente de nuestro dinero y del esfuerzo de miles de españoles? Cada día que transcurre con el caso Marbella y de Orihuela me entran ganas de iniciar aquella maravillosa campaña que Saramago recoge en las páginas de su obra Ensayo sobre la lucidez. ¡Viva la marea del voto en blanco!

miércoles, abril 5

Ikastolas (Basado en una historia real)

Sara nació en Donosti (San Sebastián). Y creció feliz entre los miembros de su familia también vasca conociendo los entresijos de una tierra por la que cada vez sentía más apego y amor. Su madre le ingresó en las ikastolas “porque era lo mejor”, pensando en una formación de calidad que le otorgara el máximo número de conocimientos con vistas a un futuro no muy lejano.
Euskal Herria según los nacionalistas vascos
Sara aprendió en las ikastolas a hablar euskera. Las clases eran íntegramente en la lengua vasca. Primero en las distintas asignaturas y, después, entre los amigos. De este modo, Sara acabó acogiendo una lengua con la que jamás pudo intercambiar palabra alguna con sus padres, que nacidos en el franquismo y por su prohibición, sólo se conformaron con escucharla de pasada.

Las lecciones de geografía, transcurrido un tiempo, originaron los problemas iniciales. Allí sólo se impartían las provincias vascas y España era el Estado que estaba fuera de Euskadi. Y Sara no tocó jamás un mapa de España ni de otras provincias españolas. Su visión no iba más allá de Álava, Vizcaya o Guipúzcoa..

Lo más grave sucedió unos meses después. Sara recuerda a todos sus amigos en clase, descalzos, y en círculo. La profesora les decía que se trataba de un curso de relajamiento. “Hay que cerrar los ojos, dejar los nervios a un lado, y escuchar”. Entonces, sonó una música pegadiza, que envolvió a todos los niños y niñas casi hipnotizándolos, en aquellas sesiones que se fueron sucediendo con el tiempo...

Sara gustaba de acompañar al mercado de La Bretxa a su madre. Allí, en una plaza colindante, cada mañana del viernes la ocupaban los familiares de los presos de ETA quienes exigían el regreso de sus padres, hermanos o madres a las cárceles de Euskal Herria. Junto a ellos, se instaló un pequeño púlpito de la antigua HB (hoy Batasuna), con la que peroraban sus soflamas políticas bajo una música pegadiza, fácilmente reconocible, que Sara comenzó a tararear zarandeando la cabeza.

“¿Y tú de qué conoces esa canción?”. “Del cole, mamá, del cole”. Aquella mañana Sara abandonó la ikastola.

Han pasado 10-14 años y apenas lo recuerda. Pese a todo, Sara se siente vasca (que no nacionalista) y ama profundamente la tierra que le ha visto nacer. Su tierra, sus gentes, sus parques, sus playas, sus tiendas, sus ambientes... Dice que es diferente, como un alicantino de un navarro o un gallego de un sevillano (cosa normal). Y si le preguntan de regresar –Sara estudia en el “extranjero”- afirma con un rotundo “sí, ¡claro que quiero!”.

martes, abril 4

¿Con o contra los argumentos del profesor José Luis Orihuela?

Los verdaderos maestros (con mayúsculas) aceptarán siempre de buen grado que los alumnos contradigamos o cuestionemos sus teorías. Porque este es el principio de superación que ellos, los maestros, también buscaron un tiempo atrás con sus superiores. Y así funciona este ciclo formativo y académico que figura en las universidades.
El maestro José Luis Orihuela
A mi maestro, José Luis Orihuela, del que recibimos sus lecciones por nuestro profesor, Sergio M. Mahugo, me sorprende que incluya entre los 10 puntos de la e-comunicación la falta de inversión para la creación del futuro periodismo electrónico. A mi parecer, esta falta de inversión que no necesitan otros medios para su creación (radio, prensa de papel y televisión) es la precisamente necesaria para aportar ese plus de calidad informativa del que carece por completo el actual periodismo digital. De este modo, se evitaría la rutina informativa de las agencias en la red pasando a introducir elementos subjetivos, opinativos y de análisis que impondrían un nuevo sello de calidad a nuestros soportes digitales.

Por otro lado, soy alérgico a la lectura de textos plagados de tecnicismos y de pomposos giros semánticos y estructurales habituales en los textos académicos. Su lectura se vuelve indigesta y, por muy interesantes y atractivos que sean sus contenidos, la hermosa lección que puede encerrar las palabras de ese artículo se convierte en una auténtica tortura.

Por todo ello, los textos dirigidos a estudiantes –entre los que no se incluyen investigadores y especialistas en la materia- deben realizarse con un cuidado extremo o, al menos, con la suficiente maestría para comunicar y cautivar al mayor número de estudiantes. Y, los 10 puntos de la e-comunicación de José Luis Orihuela, deberían adaptarse a ello.

En posteriores artículos, seguiremos comentando estos puntos de la e-comunicación de los que podemos estar con o en contra del maestro José Luis Orihuela. Y, pese a todo lo dicho, su lectura no tiene desperdicio.

ETA siempre gana en los medios de comunicación

Meses atrás a este alto el fuego permanente anunciado por la banda de asesinos ETA, el periodista Carlos Llamas, en su programa informativo de la Cadena Ser en Hora 25, leía un nuevo comunicado de los terroristas en el diario proetarra de Gara. Lo leyó rápidamente –por tratarse de las mismas amenazas y extorsiones de siempre-, desinteresado, aburrido y apenas seis-siete segundos a lo sumo saltó con las siguientes palabras: “Y cambiamos de tema porque no pienso dedicarle más tiempo de publicidad a la banda terrorista”.
Carlos Llamas es el director de Hora 25 en Cadena Ser
Hacía tiempo que deseaba escuchar lo pronunciado por Carlos Llamas porque, en ocasiones, los medios de comunicación parecen olvidar su punto crítico y de vigilancia ante este tipo de hechos. Porque... ¿qué noticia supone que la banda terrorista anuncie que seguirán persiguiendo, ahogando las miles de familias vascas con sus amenazas, para el pago del impuesto revolucionario?

ETA siempre gana, por desgracia, en los medios de comunicación. Y, en multitud de ocasiones, se debe a la falta de selección de los periodistas que consideran a los asesinos de ETA como de prioridad informativa ya sea en la radio, prensa, televisión o internet.

Esta explosión informativa sobre ETA se multiplicó el día de la anunciación del alto el fuego permanente. Internet, aquel día, volvió a dejar bien patente que es una fuente inagotable de riqueza informativa cara al futuro puesto que, buena parte de la ciudadanía, optó por la red de redes para saciar su sed de información. Internet eclipsó, sin duda, el poder de la televisión y la radio.

Pese a todo, Internet volvió a carecer de reflexión, análisis y opinión. Su inmediatez frenética en la que vive sumergida le arrastra a la noticia limpia de interpretación, análisis y posibles causas. Por este motivo, sigo considerando que el periódico impreso no morirá o, al menos, le quedan muchos años de supervivencia. Y me inclino por este soporte por la capacidad de ofrecer al lector otros muchos caminos interpretativos, subjetivos y de opinión que cultivan, añaden y aportan al lector por encima de la fugacidad informativa de la red de redes.

Las flaquezas del diseño periodístico ante ETA

Portada de El Correo Vasco tras el anuncio del alto el fuego de ETA con la hermana de Miguel Ángel BlancoLas portadas de los distintos periódicos nacionales y regionales relacionadas con el alto el fuego permanente de ETA refleja a la perfección la escasez de ideas así como una falta evidente de originalidad en el actual diseño periodístico.

La utilización de la fotografía con los tres terroristas que ocultan su rostro a modo de los capuchos de Semana Santa no es más que pura propaganda de la banda terrorista. Su inclusión, en todo caso, podría entenderse en las páginas interiores del diario pero... ¿por qué introducirla a modo de escaparte en la portada? ¿para incrementar, en todo caso, el número de ventas?

Otros rotativos mostraron, descaradamente, su partidismo y su falta de principios a la cautela que se requería ante el estallido de esta noticia como fue El Periódico de Cataluña. Su primera página coloreada de un verde “esperanza” asusta a los ojos de cualquier lector consciente de que este proceso, en caso de que no se paralice o estanque, perdurará muchos años.

Por el contrario, El Comercio (con una víctima de un atentado) y El Correo Vasco (con la hermana de Miguel Ángel Blanco) asumen la noticia en su portada con sensibilidad exquisita y nuevos aires a su producto informativo. Se trata de una nueva imagen para los ojos del lector que invita a la reflexión y a la esperanza (esta vez, sí) de un proceso de paz que ponga punto final a la banda terrorista ETA.